El psicólogo puede dar una respuesta a una amplia gama de situaciones en las que la persona siente que sus emociones o su estado de ánimo no son como los que le gustaría sentir. Esto es, puede sentir angustia, desesperanza, tristeza constante, ansiedad,…También puede ocurrir que esté llevando a cabo conductas que no le resulten satisfactorias como no dormir adecuadamente, tener dificultades para relacionarse con otras personas, comer demasiado, discutir con su pareja.
¿Cuándo puede ser conveniente acudir a un psicólogo? Por enumerar algunas circunstancias:
- Si se siente desanimado, triste, sin ilusión incluso desesperanzado
- Si siente que su estado normal es de inquietud, preocupación, angustia.
- Si su cabeza va a 1000 por hora y parece que no puede “parar”.
- Si le invaden pensamientos, recuerdos, imágenes que no desea pero que no es capaz de eliminar, de controlar.
- Si hay personas o situaciones que teme, a las que cree que no puede hacerles frente y, por tanto, evita siempre que le resulta posible o, si no lo es, afronta con mucha ansiedad.
- Si la relación con su pareja no va como le gustaría.
- Si parece que está bloqueado en su vida, que le cuesta tomar decisiones como si no pudiera llevar las “riendas de su propia vida”.
- Si su hijo tiene conductas desafiantes, va mal en el colegio, no le hace caso, la convivencia se ha vuelto realmente desagradable o difícil.
- Si lleva a cabo conductas que reconoce poco beneficiosas pero que no puede dejar de realizar (fumar, jugar, comer en exceso, hacer determinados rituales, etc).
- Si observa que usted, tienes posibles adicciones (alcohol, drogas, internet, máquinas tragaperras, póker on-line, etc).
- Si tiene problemas de ira, control de impulsos rabia.
- Si desconoce el origen de estos sentimientos y no es capaz de controlarlos.
